No lo entiendo, es decir, ¿es normal que extrañe a la persona que es, posiblemente, la que más daño me ha hecho en lo que llevo respecto al amor? Es decir, ¿es normal seguir queriendo a alguien que lleva desaparecido casi un año? Es decir, ¿es normal que aún me duela el pecho o se me empapen los ojos cada vez que le pienso?
Es decir, le quiero, quiero verle, abrazarle, besarle, sentirle. Es decir, necesito, bueno, le necesito a mi lado para que me de lo que siempre me prometió y nunca me dio: Felicidad, amor, cariño, mimos, todo, un mundo, una vida, un paseo, una tarde, un día, una noche, una luna, un sol, un paraíso por descubrir, todo. Es decir, necesito que esté a mi lado para dejar, poder parar, mis lágrimas, ese goteo incesable cada vez que le pienso pero que, aunque cada vez sea más corto, siempre está presente.
Es decir, le amo, amo recordarle, nuestras conversaciones, nuestros sueños sin cumplir, nuestras fantasías imposibles, nuestras promesas fallidas, nuestro "ojalá", nuestro "nosotros". Es decir, adoro saber que hubo un momento en el que lo fuimos todo, tal para cual el uno por el otro, una persona, un ser, un alma, dos vidas que se convirtieron en la mitad de la otra. Es decir, ser su escencia, su media naranja o su medio limón o su medio libro, ser su historia, no un capítulo, no, su historia, ser aquello con la que avanzaba en su mundo.
Es decir, me enamoró y me enamoré a más no poder, a tanto que ya ni el tiempo a logrado que consiga borrarlo de mi mente, quitar definitivamente ese hueco que guardé en mi pecho por si alguna vez volviese junto a mi. Es decir, me volví loca, y lo sigo, me volví loca de la persona seguramente más asombrosa que habré conocido en lo que llevo de vida, y sigo loca de alguien que será actualmente una persona diferente, distinta, un completo desconocido por el que lloraría si lo viese.
Es decir, lo añoro, bueno, añoro que me dedique canciones que tan bien nos definían o definían sus sentimientos, que me diga frases tan hermosas sacadas de sus sentimientos como si de un poeta de los de antaño se tratase. Es decir, encanta, el encanta con solo decir "hola" o "adiós", mires por donde lo mires siempre te atraerá.
Es decir, ¿por qué me pongo a llorar al escribir esto?¿no le tenía olvidado o es simplemente me encanta engañarme a mi misma? O más importante aún: ¿Por qué realizo preguntas de las que yo misma conozco las respuestas?
En serio, ¿donde estás?

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