Soy una adolescente, insegura, cerrada, tímida, callada... Típica persona por la que nadie se interesa en conocer y a la que nadie quiere conocer. Dicen que soy antipática, y supongo que será cierto. No vivo rodeada de flores y nunca lo he estado, pero tampoco me muero de hambre o sufro por alguna enfermedad o pérdida. Me gusta estar con los pocos amigos que tengo y hacer mil estupideces con ellos, pero al igual que amigos, tengo mis "enemigos", por denominarlos de alguna manera, "personas", por denominarlas también de otra manera, asquerosas que no tienen nada mejor que hacer que amargarme la existencia mientras yo me intento imaginar en mi mundo imaginario que no existen y que nada de lo que me hacen me pasan ya que no me gusta enfadarme y prefiero pasar de los malos royos. Me encanta pasarme las tardes encerrada en mi cuarto escribiendo, leyendo o escuchando música, poniéndome alegre, triste, melancólica, sacando las lágrimas que no puedo derramar cuando estoy fuera, en la calle, rodeada de gente. Tocar el piano o poner la música a máximo mientras canto, cosa que no se si hago bien o mal porque algunos me dicen que canto genial, otros que bien, otros que mas o menos aceptable y otros que fatal, pero bueno, me flipa hacerlo cuando estoy sola en casa. En cuestiones de amor... puedo decir que solo me he enamorado una vez, el típico "primer amor que nunca se olvida", y también puedo decir que ese alguien fue, y es, el único novio que he tenido. He sufrido por amor (pensareis: Por dios, esta tía solo tiene solo 16 años, que sabrá ella), pues si, he sufrido, he llorado por el mañanas, tardes, noches en vela, días, semanas, meses...años. ¿Que que paso? Pues nada, por eso lloré... y puede que aun llore un poco. Fue la cosa irreal mas fantástica del mundo que se quedo reducida a miles de sueños que se quedaron en un recuerdo reducido a: conversaciones, miles de conversaciones nocturnas, promesas sin cumplir, esperanzas sin realizar, encuentros sin producirse, besos, abrazos, mimos y caricias pendientes, sonrisas y risas estúpidas tras el monitor, un intenso deseo por escuchar su voz, una rosa que me mando con una pegatina y un papel con un corazón dibujado y una rosa con una pulsera que nunca llego.

No hay comentarios:
Publicar un comentario